Es un programa de formación artística que integra danza, música y teatro para fortalecer el desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes, potenciando sus habilidades creativas, emocionales y sociales.
Equipo de trabajo
Cuenta con un equipo de formadores especializados en danza, música y teatro, comprometidos con el acompañamiento creativo y pedagógico de los participantes.
Metodología
Clases lúdicas, personalizadas y organizadas por niveles y habilidades. Se implementan estrategias creativas, exploración artística y aprendizaje progresivo mediante actividades individuales y grupales.
Participantes
Atiende a niños, niñas y adolescentes del corregimiento de Barú, con proyección de crecimiento en cobertura y fortalecimiento de procesos artísticos.
Impacto
Fortalece la identidad cultural, las habilidades para la vida, la autoestima y la convivencia, promoviendo la participación comunitaria y el reconocimiento de las tradiciones locales.
Acompañamiento psicosocial
Incluye orientación emocional, fortalecimiento familiar y seguimiento psicológico que favorecen el bienestar integral de los participantes.
El Programa de Pintura es un espacio dirigido a niños y niñas del corregimiento de Barú, orientada a la exploración de distintos lenguajes artísticos como el dibujo, la pintura y la escultura. A través del uso de formas, colores, texturas y figuras, el programa busca fortalecer las habilidades artísticas de los participantes a partir de la observación y el conocimiento de su entorno.
El proceso formativo está a cargo de la maestra Sonia Algarín Pastrama, quien desarrolla directamente los procesos de enseñanza–aprendizaje del arte, promoviendo la expresión personal, el pensamiento crítico y la creatividad en los niños y niñas. Su acompañamiento permite reconocer y potenciar las capacidades individuales de cada estudiante.
La metodología se fundamenta en la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner, valorando las particularidades de cada niño sin estigmatizar y fomentando su autonomía bajo enfoques como Montessori. Además, las clases integran la socialización de historias del arte y el trabajo progresivo de lo individual a lo colectivo, fortaleciendo el sentido de pertenencia y el trabajo en grupo.
El programa se desarrolló en dos etapas: una fase piloto y una etapa de clases permanentes, con la participación de niños y niñas entre los 7 y 11 años. Las temáticas abordadas estuvieron orientadas a visibilizar la identidad del territorio barulero a través de una muestra artística que resalta paisajes, tradiciones y expresiones creativas que conectan el arte con la comunidad y el entorno.